sábado, 10 de septiembre de 2016

Enseñanzas Superiores de Jazz en las Islas Canarias

En lo relativo a las enseñanzas de instrumentos vinculados a las músicas modernas, la característica de la prueba específica para estos instrumentos en Canarias queda menos definida actualmente que la establecida para la especialidad de Jazz en el RD 617/1995 (LOGSE) tomada como norma básica —en este ámbito— por los centros pioneros en la enseñanza superior de la música moderna y el jazz. Esta circunstancia, sumada a la posibilidad de cursar los estudios superiores sin estar en posesión de un Título Profesional en las especialidades instrumentales modernas, deja un gran margen de flexibilidad a la evaluación de los aspirantes al acceso a las enseñanzas de bajo eléctrico y la guitarra eléctrica, (instrumentos vinculados al ámbito del jazz y la música moderna). A lo comentado, cabe señalar un creciente interés por parte de los estudiantes de música hacia las Enseñanzas Superiores descartando la opción de las Enseñanzas Profesionales. Opinamos que este cambio de tendencia estaría motivado, en buena medida, por una aparente similitud en cuanto al grado de dificultad de las pruebas de acceso a los dos niveles citados; asimismo, debemos considerar como un elemento atractivo el menor número de cursos de las Enseñanzas Superiores aunque cabe valorar la flexibilidad existente en este sentido en ambos niveles: acortar el número de años en el caso de las Enseñanzas Profesionales (mediante la matrícula en más de un curso), o realizar matrículas parciales en el caso de las Enseñanzas Superiores.
En relación a lo ya expuesto en el párrafo anterior, es de nuestro interés señalar la consideración de Enseñanzas Artísticas para los estudios reglados de música, lo que implica —al margen de un régimen especial para estos— un significado específico para el concepto de habilidades, y conocimientos, señalado en el texto de la norma que regula las condiciones de la prueba específica de acceso, que será necesario interpretar de acuerdo a las características de las enseñanzas que han de ser cursadas con aprovechamiento. En el caso del acceso a las enseñanzas de bajo eléctrico y la guitarra eléctrica es conveniente determinar con precisión cuáles deben ser esas habilidades y conocimientos pues, en nuestra opinión, se requiere de unos conocimientos, y habilidades, previos diferenciados al de aquellos aspirantes al acceso a la especialidad de Interpretación con instrumentos del ámbito de la música clásica.
En relación a los contenidos —en términos generales— de las Asignaturas del Plan de Estudios asignado al bajo y la guitarra eléctrica en el CSMC, nuestra postura parte de un criterio diferenciado. Esta posición está fundamentada, básicamente, en las notables diferencias entre la oferta del CSMC y el currículo establecido de una especialidad reconocida con anterioridad, desde la implantación de la LOGSE, denominada “Jazz” y que desaparece como tal en el RD 631/2010 (LOE). Las materias específicas y contenidos para la desaparecida especialidad Jazz, tal como establece en los aspectos básicos el Real Decreto 617/1995, son las siguientes: Instrumento (principal); Análisis (menos centrado en el contrapunto y más orientado a la creación musical contemporánea); Armonía de Jazz; Composición de Jazz; Conjunto (repertorio jazzístico en distintas formaciones y estilos); Historia de la Música de Jazz (dos cursos); Improvisación (teoría y práctica de la improvisación de jazz), y Piano complementario o Segundo instrumento (técnica de un instrumento propio de la música de jazz).
En cuanto al currículo establecido para la especialidad Jazz en la Orden de 25 de junio de 1999 (LOGSE) queda como se especifica en el siguiente cuadro:

Gráfico 1

Como puede apreciarse en el gráfico 1, las asignaturas son específicas y, en nuestra opinión, adecuadas al perfil que se espera de un profesional con formación en el ámbito de la creación e interpretación en jazz. La mayor parte de las asignaturas específicas están incluidas desde el primer curso. Destacamos la importancia de la Improvisación jazzística (presente en los cuatro cursos); la Armonía de jazz (dos cursos); los Arreglos (durante tres cursos); Historia de la Música de Jazz (dos cursos), y la Composición de jazz. A esto se añade la importante asignatura Instrumental con los siguientes contenidos generales: Perfeccionamiento de las capacidades artística, musical y técnica, que permitan abordar la interpretación del repertorio más representativo del instrumento. Conocimiento de los criterios interpretativos aplicables a dicho repertorio, de acuerdo con su evolución estilística. En su caso, estudio del repertorio con instrumento acompañante. (BOE nº 158, de 3 de julio de 1999).
Los currículos de la ESMUC o del centro de enseñanzas Musikene en el ámbito de las músicas modernas y el jazz —por citar dos centros con experiencia en este campo— guardan rasgos similares al modelo Jazz —detallado en el gráfico 1— en relación con las asignaturas y la carga lectiva de cada una de ellas. Así, el plan de estudios de la ESMUC cuenta con la asignatura de Improvisación de Jazz (presente en los cuatro cursos); Arreglos, durante dos cursos; Historia del Jazz e Historia de la Música Popular, un curso para cada una (también se imparten Historia General de la Música e Historia de la Cultura entre las asignaturas troncales); Composición del Jazz y Música Moderna, un curso; Análisis del Jazz o Análisis de la Música Moderna, un curso (además se imparte la asignatura troncal Análisis General); Técnica y estilos del Jazz o Técnica y estilos de la Música Moderna, un curso; Segundo instrumento, dos cursos, y la asignatura de Conjunto (específico) durante los cuatro cursos.
El plan de estudios por Interpretación (específico de jazz) del centro Musikene es similar al plan de estudios de la ESMUC aunque, desde nuestro punto de vista, parece estar algo más orientado a la práctica interpretativa y cuenta con un elevado número de créditos ECTS (European Credits Transfer System) en asignaturas específicas del jazz y la música moderna. Sobre el plan de estudios de jazz del centro Musikene destacamos las siguientes asignaturas: Teoría y práctica de la Improvisación (en los cuatro cursos); Arreglos de Jazz, durante tres cursos; dos cursos de Historia de la música jazz; Filosofía y estética de la música moderna, un curso; Composición de jazz, dos cursos; Análisis de la música jazz, un curso; Armonía de jazz, dos cursos; Rítmica de jazz, dos cursos; Instrumento complementario, dos cursos, y Conjunto de jazz y otras agrupaciones específicas durante los cuatro cursos.
Otros centros españoles, como el Taller de Músics, Liceo y el Conservatori Superior de Música de les Illes Balears, han desarrollado distintos planes de estudios para el ámbito del jazz y la música moderna. Estos centros ofertan un currículo para la especialidad de Interpretación en el ámbito del jazz y la música moderna más flexible, menos centrado en el jazz.
El Conservatori Superior de Música de les Illes Balears cuenta con un gran número de asignaturas en el plan de estudios de la especialidad denominada Interpretació Jazz i Música Moderna. Cabe destacar la concentración de las asignaturas de formación básica en los dos primeros cursos aunque en estos también se imparten asignaturas obligatorias de la especialidad como Improvisación (presente en los cuatro cursos); Arreglos, en segundo curso; Historia del Jazz, en primer curso; la asignatura Historia de la Música Moderna se imparte en tercer curso; Técnicas y lenguajes del Jazz y de la Música Moderna, en primer curso; Ritmo, en primer curso, y Segundo instrumento, en primero, segundo y tercero. Además, el plan de estudios cuenta con novedosas asignaturas en el cuarto y último curso como: Gestión profesional 2.0; Recital: Diseño concepto, propuesta escénica y preparación; Seminario de composición y arreglos; Seminario de técnicas de grabación y producción; Seminario de educación vocal para instrumentistas, y Seminario de liderazgo musical, todas ellas encuadradas en la materia de formación instrumental complementaria.
Sobre el itinerario de Jazz y Música Moderna del CSMC destacamos la ausencia de asignaturas específicas del jazz y la música moderna (en materia de formación instrumental complementaria) en los dos primeros cursos; de este modo, para la especialidad de Interpretación no existen diferencias entre “clásico” y “jazz” en ambos cursos, salvo ligeras adaptaciones para los Instrumentos sinfónicos, Instrumentos polifónicos y para la modalidad de Canto, para las que sí existen asignaturas específicas como: Repertorio orquestal (para instrumentos sinfónicos); Transporte, repentización y reducción (para instrumentos polifónicos), y Técnica corporal y Lengua extranjera aplicada al canto.
Las asignaturas específicas del jazz y de la música moderna impartidas en el CSMC, en tercer y cuarto curso, son: Improvisación jazzística; dos cursos (aunque se imparte en los dos primeros cursos la asignatura de Improvisación, no específica del jazz); Historia del jazz y de la música moderna, un curso; Arreglos musicales, un curso; Lenguaje musical del jazz y de la música moderna, un curso; Piano jazz o Segundo instrumento jazz, un curso (también se imparte Segundo instrumento, no específico de jazz, en los dos primeros cursos), y Combo o Big band en los dos últimos cursos.
En el siguiente gráfico aparecen las asignaturas del plan de estudios de la especialidad de Interpretación en el Itinerario de Jazz y Música Moderna aplicado a los instrumentos polifónicos; en cualquier caso, el plan de estudios de este itinerario respecto a las asignaturas específicas del jazz y la música moderna (en los dos últimos cursos) es, de igual modo, el mismo para la especialidad de Interpretación de instrumentos sinfónicos e Interpretación de canto.

Gráfico 2

Cabe señalar, con respecto al plan de estudios del Taller de Músics, el menor número de créditos ECTS asignado a la asignatura instrumental y una mayor asignación de créditos al resto de asignaturas, incluido el Trabajo Final de Estudios; no obstante, el plan de estudios —desde nuestra opinión— no parece estar especialmente diseñado para un aprendizaje hacia un perfil de intérprete de jazz a no ser que el estudiante cuente con una capacitación previa en este campo y desee ampliar su formación general en música, pedagogía y humanidades; a pesar de lo expuesto, no cuestionamos ni el plan de estudios ni la conveniente preparación del alumnado del Taller de Músics —centro pionero en la enseñanza de la música moderna— para desenvolverse adecuadamente como titulados superiores en distintos ámbitos profesionales del mundo de la música.
Con pocas diferencias, el prestigioso centro Liceo oferta un plan de estudios con un menor número de asignaturas específicas del jazz aunque sí contempla la asignatura de Improvisación, en cada uno de los cuatro cursos, y la asignatura de Arreglos y composición durante dos cursos (también cuenta con la asignatura de formación básica Técnicas de composición). La asignación de créditos ECTS para las asignaturas optativas (en los dos últimos cursos) es de dieciocho y la asignación de créditos para la asignatura de Instrumento principal es de veintisiete por cada curso.
Hay que decir, en este punto, que los planes de estudios en el ámbito del jazz y la música moderna (o en itinerarios de jazz y música moderna) de los distintos centros mencionados en los párrafos anteriores tienen notables diferencias. A primera vista hemos constatado que existen ámbitos de jazz y música moderna muy claramente reflejados en los planes de estudio de algunos centros; en otros, este ámbito queda menos definido, y por último, en un tercer grupo, la especialidad de Interpretación en el ámbito (o itinerario) mencionado no parece estar reflejada en el plan de estudios pues no se aprecian en éste las suficientes asignaturas específicas.
En base a las diferencias señaladas, podemos afirmar que existen centros con un plan de estudios similar al currículo establecido de la especialidad denominada Jazz (LOGSE); sin duda, el centro Musikene, ha desarrollado el plan de estudios (en el ámbito del jazz) en sintonía con esta especialidad. La ESMUC oferta la especialidad de Interpretación de instrumentos de jazz y de la música moderna en dos itinerarios diferenciados: Itinerario de jazz e Itinerario de música moderna; la oferta en este ámbito es similar a la especialidad Jazz (LOGSE) con la incorporación de asignaturas troncales principalmente en los dos primeros cursos, comunes a todos los itinerarios formativos instrumentales dirigidas a una formación en humanidades y pedagogía.
El Conservatori Superior de Música de les Illes Balears y el CSMC ofertan una especialidad de Interpretación en el ámbito del jazz y la música moderna con un gran número de asignaturas de Cultura, pensamiento e historia y de Lenguajes y técnicas de la música comunes a todas las especialidades instrumentales; pero, a diferencia del centro Musikene o la ESMUC, con un número mucho menor de asignaturas de la música moderna y el jazz. Por su parte, El Taller de Músics y el Liceo han ofertado un ámbito de jazz y música moderna con un plan de estudios muy alejado del currículo de la especialidad Jazz LOGSE; sin embargo, estos centros cuentan con profesorado para la asignatura de instrumento del ámbito del jazz y la música moderna con experiencia en el jazz y su metodología.

Al quedar fuera de la regulación estatal la especialidad de jazz (LOGSE), algunos de los centros de estudios de música españoles han ofertado diferentes planes de estudios superiores en ámbitos de la música moderna y el jazz con la finalidad de dar cabida a las preferencias que por esta especialización musical ha mostrado el colectivo de estudiantes de música en la última década. En general, se ha pretendido la formación común para la especialidad de Interpretación mediante el recurso de asignaturas encuadradas en las denominadas materias de formación básica y las asignaturas de conjunto; de este modo, se ha dotado de un contenido básico conducente a la obtención del Título Superior de Música por Interpretación. Ahora bien, si el objetivo de los itinerarios en jazz y música moderna es la formación cualificada de profesionales que dominen los conocimientos y competencias propios de la música y adopten las actitudes necesarias para integrarse en los ámbitos profesionales y en aquellas áreas vinculadas con estos, cabe replantearse la propia definición del itinerario y su coherencia.


Gráfico 1: Tal como aparece publicado en Orden de 25 de junio de 1999 (BOE nº 158, de 3 de julio de 1999).
Gráfico 2: Tal como aparece publicado en la Orden de 14 de marzo de 2014 (BOC nº 66, de 3 de abril de 2014).

jueves, 8 de septiembre de 2016

Asignatura Conjunto y desarrollo de las enseñanzas

    Un enfoque más cercano al “costumbrismo organizativo” de los conservatorios profesionales de Canarias con relación, por ejemplo, a la asignatura de Conjunto instrumental “moderno”, y la poca libertad del alumnado para elegir el tipo de agrupación en la que desea cumplir los objetivos de esta asignatura, plantearía inconvenientes tanto al alumnado de las especialidades modernas (bajo y guitarra eléctrica) como a un sector del alumnado de otras especialidades instrumentales. Por un lado, saxofonistas, percusionistas, cantantes, etc., con preferencias por las músicas actuales, no tienen la posibilidad de recorrer los repertorios del jazz y de la música moderna con bajistas o guitarristas eléctricos, aunque el alumnado de saxo (como ejemplo) además de una asignatura de Banda y una de Orquesta, tiene otra asignatura denominada Conjunto en el currículo de su especialidad. Por el otro lado, el alumnado de los conjuntos “modernos” (formado por bajistas y guitarristas eléctricos) no interactúa convenientemente con el alumnado de otras especialidades pues, tal como está concebida la asignatura de Conjunto moderno, el alumnado de ésta no puede hacer música con cantantes, saxofonistas, y percusionistas (tampoco con una banda tradicional); además, debemos señalar una problemática de género evidente en el escaso número de mujeres matriculadas en las especialidades de bajo eléctrico y guitarra eléctrica, así, el modelo de distribución forzosa del alumnado tampoco ayudará a superar la tradicional polarización entre lo masculino y lo femenino. De este modo, todos los objetivos de la asignatura de Conjunto no pueden quedar plenamente satisfechos ni para unos ni para los otros. Entendemos que la decisión de separar al alumnado de las dos nuevas especialidades en un conjunto específico no define en sí misma un currículo adaptado al perfil en músicas actuales (si bien es cierto que el alumnado de bajo y de guitarra eléctrica necesita practicar principalmente el repertorio de las músicas interpretadas tradicionalmente por estos dos instrumentos).

        Esta problemática estaría relacionada con el punto 8 de la hipótesis de nuestro trabajo de investigación: El funcionamiento organizativo de los conservatorios en relación con la libre elección de asignaturas teóricas y de conjunto afines a las músicas modernas y el jazz; por tanto, puede contribuir en una importante medida al lento desarrollo e implementación de las enseñanzas de música moderna en los conservatorios y crear, de paso, un tipo de apartheid de perfiles “modernos” y “tradicionales”. Opinamos que la asignatura de conjunto debe propiciar un marco de experiencias que permita al alumnado de las Enseñanzas Profesionales dirigirse hacia la formación musical que más se adapte a sus cualidades e intereses. 
Quizá, el “costumbrismo organizativo” al que nos referimos con relación a la asignatura de Conjunto esté relacionado con la adjudicación de los horarios, de esta asignatura, al profesorado perteneciente a los distintos departamentos didácticos. Es probable que decisiones orientadas a los intereses del horario del profesorado ralenticen, y condicionen, el desarrollo de las enseñanzas tal como se ha planteado en el punto 2 de la hipótesis: Lentitud en el proceso de revisión, investigación y desarrollo de las enseñanzas relacionadas con el jazz y la música moderna en los conservatorios. Por supuesto, se valora positivamente la autonomía pedagógica y organizativa de los centros docentes; sin embargo, se entiende que ésta deberá orientarse principalmente a un eficaz desarrollo del currículo (y no al reparto de horarios); de otro modo, la autonomía, mal entendida, sería un factor condicionante para la adecuada adaptación de un currículo específico orientado hacia las músicas modernas.
           La autonomía de los centros docentes queda establecida en el Decreto 364/2007, de 2 de octubre (Currículo de Enseñanzas Profesionales de Música en Canarias); además, siempre de acuerdo con lo establecido en el citado Decreto, aparece en el Artículo 9 de la Orden de 25 de mayo de 2009, por la que se establece la organización académica de las enseñanzas profesionales de música de la Comunidad Autónoma de Canarias (BOC nº 110, de miércoles 10 de junio de 2009. En cualquier caso, como citaremos más adelante, la autonomía de los centros queda reconocida en el Artículo 120 de la LOE y la LOMCE).