sábado, 29 de octubre de 2016

La música moderna en la enseñanza reglada

Las enseñanzas oficiales de la música en Canarias han estado integradas en una estructura organizativa estatal y reguladas por las distintas leyes de Educación aprobadas (modificadas o derogadas), desde la Democracia, por mayoría absoluta del Congreso. Estas leyes de Educación han generado distintos Reales Decretos que han fijado los aspectos básicos del currículo de los diferentes niveles de las enseñanzas de música.
La Ley de Ordenación General del Sistema Educativo, de 1990 (LOGSE) generó importantes cambios en un modelo educativo regulado a partir de la Ley General de Educación de 1970. Hasta el momento en que se desarrolló la LOGSE, la enseñanza reglada de la música se impartió en los conservatorios donde se ofertaron las enseñanzas que podían conducir a la obtención de titulaciones con validez académica y profesional según lo reglamentado en el Decreto 2618/1966. Una de las aportaciones de la LOGSE, en su desarrollo en relación con la enseñanza musical, fue un mayor reconocimiento de la enseñanza de la música acompañado de una mejor accesibilidad y flexibilidad en relación con su estudio. Por otro lado, la LOGSE aborda ­—por primera vez en el contexto de la reforma— una extensa regulación de las enseñanzas artísticas y el compromiso de proporcionar titulaciones equivalentes a las universitarias en los grados superiores de estas enseñanzas (Artículo 42.3). Asimismo, la incorporación del jazz en las enseñanzas superiores de música supuso un importante cambio con respecto al modelo de enseñanza musical tradicional. 


Podemos afirmar que con la LOGSE se dieron los primeros pasos importantes para un mayor reconocimiento y “democratización” de las enseñanzas de música mediante una amplia regulación y la incorporación de estudios musicales no conducentes a titulación en las primeras Escuelas de Música Municipales apoyadas por Ayuntamientos y Comunidades Autónomas. Al mismo tiempo, se incentivó la homologación de enseñanzas y titulaciones españolas con los de la Comunidad Europea para los estudios especializados de música impartidos en los conservatorios. Además, desde mediados de la década de 1990, se articularon normativas que exigían una actuación decidida acerca de mejorar la calidad de la educación. Así, en 1995 se aprobó la Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y Gobierno de los Centros Docentes. Esta Ley surgida con el propósito de desarrollar y modificar algunas de las disposiciones establecidas en la LOGSE condujo, con el empuje añadido del proceso de adaptación de las universidades al Espacio Europeo de Educación Superior, a la siguiente normativa de referencia para nuestro estudio: la LOE.

Uno de los grandes avances de la LOE fue precisamente la importancia que esta nueva Ley dio a la participación mediante el debate social sobre la educación con carácter previo a promover cualquier iniciativa legislativa, así como la necesidad de colaboración de la comunidad educativa para este fin tan ambicioso.

Con la Ley Orgánica de Educación (LOE), en este contexto, se desreguló el Grado Elemental de Música (Art. 39.5), se cambió la denominación de Grado Medio por la de Grado Profesional y se fijaron las características básicas de este nivel. Esta Ley reconoció e incorporó, en su desarrollo, las nuevas especialidades instrumentales de Bajo eléctrico y Guitarra eléctrica en las Enseñanzas Profesionales; sin embargo, no incluyó la especialidad de Batería o percusión moderna, ni tampoco Canto moderno, especialidades consideradas muy importantes para establecer las agrupaciones pertinentes en la asignatura de Conjunto Instrumental dirigida al alumnado vinculado al área de música moderna. En este sentido, entendemos que con la LOE se dieron pasos importantes encaminados a la incorporación de enseñanzas del bajo eléctrico y la guitarra eléctrica en los conservatorios, aunque con un diseño curricular no muy diferente al del resto de especialidades instrumentales tradicionalmente vinculadas a la música “clásica”. No obstante, con la LOE se dio también a los centros la posibilidad de desarrollar el currículo de las enseñanzas de música y a las Administraciones Educativas para crear nuevas especialidades instrumentales si así lo solicitan: “Todo ello sin perjuicio de que las Administraciones educativas puedan seguir solicitando la ampliación de especialidades (…) por razones derivadas de su raíz tradicional o grado de interés etnográfico y complejidad de su repertorio, (…) grado de implantación en el ámbito territorial correspondiente” (Real Decreto 1577/2006). Por otro lado, el Artículo 8 del Real Decreto 631/2010 (enseñanzas artísticas superiores) reconoce la posibilidad de creación de nuevas especialidades a petición de los centros mediante la propuesta al Gobierno del Estado. 



© por Carlos Mompeó, 2016. Contacto: E-mail: mompy@musicoscanarios.es


El artículo es un pequeño resumen del Trabajo de Fin de Estudios El jazz y la música moderna en los conservatorios de las Islas Canarias. El presente texto se encuentra en el apartado La música moderna en la enseñanza reglada: estado de la cuestión.