domingo, 12 de marzo de 2017

Improvisación y Acompañamiento. Una asignatura en la encrucijada


Algunos de los factores que ralentizan el desarrollo de las enseñanzas de la música en los conservatorios están relacionados con normativas no actualizadas. En este artículo se plantea una problemática amparada precisamente por una normativa no acorde con el momento actual.




La Orden de 25 de mayo de 2009, por la que se establece la organización académica de las enseñanzas profesionales de música de la Comunidad Autónoma de Canarias (que tiene como objeto regular la organización académica) determina —en la Disposición Primera— que la asignatura Improvisación y Acompañamiento se adscribe a las especialidades de Piano y de Fundamentos de Composición conforme al RD 989/2000 (LOGSE), actualmente derogado.




En el Anexo II de la misma Orden se presenta otro cuadro distinto en el que se aprecia la adscripción de la asignatura Improvisación y Acompañamiento a los departamentos de Cuerda Pulsada y de Tecla (y no a la especialidad de Composición que tampoco se encuentra dentro de ninguno de los dos departamentos citados anteriormente). Entendemos que se ha hecho de este modo porque en los departamentos de Cuerda Pulsada y de Tecla estaban integradas, en el momento de la redacción de la normativa, todas las especialidades polifónicas (las únicas que tienen en el currículo la asignatura Improvisación y Acompañamiento). No obstante, las diferencias entre los dos cuadros nos obliga a un esfuerzo de interpretación en la búsqueda del sentido preciso.




El Decreto 364/2007, de 2 de octubre, por el que se establece la ordenación y el currículo de las enseñanzas profesionales de música en la Comunidad Autónoma de Canarias —que incorpora por primera vez en Canarias las enseñanzas del bajo eléctrico y la guitarra eléctrica— incluye en su texto normativo el catálogo de asignaturas (en Anexo IV) y establece los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de las distintas asignaturas entre las que se encuentra la asignatura que nos ocupa: Improvisación y Acompañamiento. Al referirse a esta asignatura, exclusiva para todos los instrumentos polifónicos, el texto (de su Introducción) hace mención solamente a los instrumentos de tecla y la guitarra (subrayados aquí para su mejor localización) como se recoge a continuación:


De otra parte, tanto los instrumentos de tecla como la guitarra, encontrarán en la improvisación un vehículo ideal para discernir sobre las variadas orientaciones profesionales que cada instrumento ofrece (interpretación, pedagogía, composición, ...), y puesto que uno de los Objetivos principales de esta disciplina consiste en iniciar un proceso práctico de consolidación del pensamiento armónico y de la capacidad de realización en tiempo real, el conjunto de conocimientos y habilidades que se adquieran debe estar orientado a despertar y cultivar esa faceta creativa, que con seguridad aportará al alumnado distintas reflexiones sobre su relación con el propio instrumento que ha elegido.
  

         No hace mención del bajo eléctrico ni de la guitarra eléctrica en ninguno de los párrafos del apartado dedicado a esta asignatura —de 4º, 5º y 6º curso— propia de la especialidad —omisión justificada en un contexto de escaso desarrollo de las nuevas especialidades de la música moderna—. En el caso de la guitarra eléctrica puede suponerse (a falta de precisión en este sentido) que también la incluye a ésta (aunque la guitarra y la guitarra eléctrica están contempladas en la misma normativa como especialidades distintas); sin embargo, es evidente que el bajo eléctrico no es un instrumento de tecla ni tampoco una guitarra —suponer lo contrario evidencia una notable ignorancia—. Igualmente, son escasas, en el texto, las referencias a los objetivos, contenidos y procedimientos de la improvisación propias de las músicas actuales (y las pocas referencias existentes, que pueden tener relación con la música moderna, son de un nivel muy básico para el alumnado de música moderna cuando éste comienza el 4º curso).


La poca claridad en relación al sentido de la asignación de Improvisación y Acompañamiento y el hecho de que las especialidades de la música moderna estuvieran integradas en los últimos años en el departamento de Cuerda Pulsada (antes de constituirse los nuevos departamentos de Música Moderna) lleva a la confusión y no da respuesta adecuada a las necesidades de desarrollo de las enseñanzas de los instrumentos de la música moderna que están en proceso de necesaria implementación en los conservatorios. Es por ello que se buscan condiciones normativas más adecuadas al desarrollo, la mejora y la consolidación de un nuevo proyecto educativo musical adaptado a los nuevos tiempos.

Esta situación, con respecto a la asignatura Improvisación y Acompañamiento, nos parece contraria a los principios de apertura hacia nuevas realidades, a la innovación y el desarrollo; nos enfrenta a una norma no actualizada y nos obliga a una tensión interdepartamental inadecuada. Unos se amparan en la actual normativa que, a nuestro juicio, es confusa y no se ajusta a las nuevas necesidades derivadas de la reciente constitución de los departamentos de música moderna en los que ahora se encuentran integrados los dos nuevos instrumentos (polifónicos). Por otro lado, se entiende que la obcecación de distintos departamentos en impartir la asignatura de Improvisación y Acompañamiento, al alumnado de guitarra eléctrica y bajo eléctrico, invade las competencias que, en materia de organización y desarrollo de sus enseñanzas, tienen los departamentos de música moderna.

Los departamentos de Cuerda Pulsada, de Composición y de Tecla opinan, y defienden, que su profesorado debe ser el encargado de impartir Improvisación y Acompañamiento al alumnado de instrumentos de la música moderna… El profesorado de música moderna de los dos conservatorios profesionales canarios (especializado en improvisación y en música moderna) opina que esta asignatura debe tener una programación adecuada al perfil específico del alumnado de bajo eléctrico y de guitarra eléctrica, y que esta asignatura adaptada deberá estar integrada en los correspondientes departamentos de música moderna para su mejor seguimiento, coordinación y desarrollo de las enseñanzas propias de las músicas actuales.

El agravio ocasionado (por tal situación) al alumnado de bajo eléctrico y guitarra eléctrica es evidente: el docente de Improvisación y Acompañamiento de un estudiante de piano, es un pianista; el de guitarra, guitarrista; el de arpa, arpista; el de clave, clavecinista, etc. Pero, el estudiante de bajo eléctrico no tiene docentes de Improvisación y Acompañamiento de su misma especialidad (ni siquiera pertenece al mismo departamento didáctico)… Esta problemática se ve agravada por el hecho de que la improvisación y el acompañamiento son materias de primer orden en la formación del alumnado de los instrumentos de la música moderna.

La improvisación en los instrumentos de la música moderna tiene un tratamiento específico. Es algo extraño (y artificial) para estas dos especialidades el tratamiento de la improvisación desde un punto de vista clásico (o barroco) puesto que no se improvisa de esta manera con estos instrumentos —se puede decir lo mismo en cuanto al acompañamiento—: el planteamiento de la improvisación en las músicas actuales y el jazz se basa en escalas adaptadas a las armonías modernas, estilos modernos, nuevas sonoridades, recursos y conceptos precisos, distintos a los utilizados en otras épocas. Los cifrados actuales utilizados universalmente como base para las improvisaciones en estas especialidades modernas no son en absoluto (ni lo serán en el futuro porque no se avanza en esa dirección) del tipo bajo cifrados clásicos; por lo tanto, no tiene sentido pretender el aprendizaje de la improvisación desde ese punto de partida. Además, en la asignatura instrumental y también en la de Conjunto, este alumnado ha adquirido (como parte importante de los contenidos de los tres primeros cursos) habilidades y conceptos técnicos para la improvisación con una metodología precisa y eficaz en este sentido. Esta metodología precisa es la que se pretende continuar, desde los departamentos de música moderna, en los cursos 4º, 5º y 6º.

Entendemos que el docente idóneo para impartir la asignatura de Improvisación y Acompañamiento será un profesor o profesora de la misma especialidad que la del grupo de estudiantes a la que se dirige (o quizá de otra especialidad… a condición que el docente esté integrado en el Departamento de Música Moderna para poder organizar y coordinar las enseñanzas propias de las especialidades, asignaturas y actividades del departamento).

Se hace necesaria una estabilidad normativa en lo relativo a la asignación de la asignatura Improvisación y Acompañamiento que asegure en el futuro la consolidación del trabajo de desarrollo emprendido desde los departamentos de música moderna. La actualización de la normativa —o la conveniente aclaración y disposición en el sentido de esta petición— estaría orientada a la solución del problema planteado en los párrafos anteriores. Es indispensable, por lo tanto, la actualización de la norma que contemple las singularidades del bajo eléctrico y de la guitarra eléctrica, una resolución que subsane el vacío que, con respecto a estos dos instrumentos de la música moderna, tiene la Orden de organización y funcionamiento anteriormente citada.