sábado, 10 de junio de 2017

La enseñanzas de la música moderna. Un diagnóstico e hipótesis



La falta de desarrollo de las enseñanzas vinculadas a las nuevas especialidades de la música moderna en los conservatorios profesionales es un aspecto importante a tener en cuenta… Desde nuestro punto de vista existen varios factores condicionantes de esta falta de desarrollo: son nuevas enseñanzas musicales con menor tradición académica y consideradas menos importantes; falta de apoyo desde los propios equipos directivos; limitaciones en el funcionamiento de algunos equipos de trabajo, y distanciamiento de posturas motivado por el desconocimiento de las nuevas realidades o por el establecimiento de prioridades de carácter administrativo.

De acuerdo a los principios promulgados en las leyes de Educación, consideramos que el desarrollo de las enseñanzas vinculadas a las especialidades de Bajo y de Guitarra eléctrica en los conservatorios profesionales de música canarios no ha ido mucho más allá de lo establecido en la LOE y en el Decreto 364/2007 (que aprueba el Currículo de las Enseñanzas Profesionales de Música en Canarias) a pesar del esfuerzo del profesorado de los instrumentos de la música moderna de los conservatorios profesionales. 

Opinamos que existen carencias en los planes de estudios vinculados a la música moderna que pueden resolverse con un adecuado desarrollo. En este sentido, el profesorado de los instrumentos de la música moderna ha elaborado interesantes proyectos y propuestas encaminadas al desarrollo de las nuevas especialidades instrumentales que aún no se han puesto en marcha. Creemos que algunos de los factores determinantes del escaso desarrollo pueden estar relacionados con los siguientes puntos:

1.- Lentitud en el proceso de revisión, investigación y desarrollo de las enseñanzas relacionadas con el jazz y la música moderna en los conservatorios.

Sobre este tema podemos afirmar que se ha realizado un trabajo muy importante por parte del profesorado vinculado a las enseñanzas de los instrumentos de la música moderna, en especial durante el curso 2016-2017. Opinamos que el esfuerzo de este profesorado ha dado sus primeros frutos aunque no se haya contado con todo el apoyo deseado.

2.-  La baja consideración del jazz y la música moderna entre el profesorado formado en los conservatorios.

Sobre este punto se puede decir que aún existe, en general entre el profesorado formado en los conservatorios, un gran desconocimiento sobre las músicas actuales de calidad. También parece existir un gran desconocimiento en lo que respecta a la función de los conservatorios como centros que deben crear músicos profesionales. Desde el área de música moderna pretendemos afianzar la idea de la necesaria aceptación de la música de nuestro tiempo, la música de calidad que se crea en la actualidad, algo que no estaría reñido con el necesario estudio de otras músicas del pasado si se pretende interpretarlas adecuadamente; sin embargo, lamentablemente, nos encontramos con posturas hostiles hacia las músicas actuales y un deseo de notoriedad de parte del profesorado (ajeno al ámbito de las músicas actuales) que ralentiza la puesta en marcha de algunas de las propuestas de desarrollo planteadas por los departamentos de música moderna.

3.-  La paralización de este tipo proyectos por la falta de partidas presupuestarias dada la situación de crisis económica y financiera.

El desarrollo de las enseñanzas de la música moderna no necesita un presupuesto especial. Los distintos proyectos redactados en este sentido, elaborados por el profesorado de los instrumentos de la música moderna en los últimos ocho años, esperan por la aprobación de la administración educativa. Se puede afirmar que existe una notable lentitud por parte de las administraciones en poner en marcha muchas de las necesarias propuestas para el desarrollo de las enseñanzas de los instrumentos de la música moderna (y el tiempo pasa...).

4.-  La situación laboral del profesorado interino de los conservatorios.

Es un punto muy importante… Es curioso ver que existen ciertas pretensiones jerárquicas desmedidas entre el profesorado fijo —con la plaza o laboral con destino—. Pretensiones éstas que, en algunos casos, aspiran al adueñamiento de los centros para imponer una determinada postura o para bloquear todo aquello que pueda sentirse como una amenaza a lo establecido. El profesorado interino (que es la mayoría) se ve en una situación de gran desventaja para acceder a las jefaturas de los departamentos y a otros puestos de responsabilidad en la administración del centro. Esto se traduce en un anquilosamiento que no permite un adecuado desarrollo de las enseñanzas de la música.

5.- El funcionamiento organizativo de los conservatorios en relación con la libre elección de asignaturas teóricas y de conjunto afines a las músicas modernas y el jazz.

Quizá en este punto se están dando los primeros pasos… Y es que no puede sostenerse por mucho tiempo la fachada esnob, que presume de tener departamentos de música moderna, y al mismo tiempo perpetuar una especie de apartheid que afecta al alumnado (también al profesorado) y al desarrollo de las enseñanzas de los instrumentos de la música moderna.

6.-  Desconocimiento de la reglamentación en materia de enseñanza musical por parte de los equipos directivos de los conservatorios o la desconexión entre las normativas educativas y la actividad docente del profesorado.

Existe desconocimiento de las normativas por parte de los equipos directivos. Un número importante de docentes de conservatorio tampoco destaca por el conocimiento de las normas que regulan los distintos aspectos relacionados con las enseñanzas y con el funcionamiento de los centros. Con frecuencia se recurre a la normativa para defender o justificar determinados intereses; pero, cuando no interesa aplicar la norma, se asume que ésta no está lo suficientemente clara. Por otro lado, el alumnado que accede a los conservatorios canarios no suele conocer las normativas que regulan sus estudios de música (currículo, materias, asignaturas que debe cursar…), carece de información precisa sobre los órganos de participación del centro, tampoco está muy informado sobre sus derechos y deberes como estudiante; incluso, en pocas ocasiones el alumnado lee la programación de las distintas asignaturas que cursa. Este desconocimiento, en términos generales, también afecta a la representación y participación de alumnado en ciertos aspectos relacionados con su propia formación musical.

7.- Una gestión deficiente, por parte de los equipos directivos, de las tareas de organización interna de los conservatorios.

En términos generales, aún queda un importante recorrido para conseguir una mejora del currículo de las enseñanzas de la música en Canarias. Hay proyectos, nuevas asignaturas e itinerarios formativos (relacionados con las músicas actuales) que esperan el desarrollo desde los centros y la aprobación de la administración para ser implementados (la mayoría de estos han sido consensuados entre el profesorado de música moderna de los conservatorios profesionales canarios). No obstante, el desarrollo de las enseñanzas de la música moderna (en Canarias) ha estado muy condicionado por el desinterés de las directivas de los centros.

Creemos que la mejora de estas enseñanzas debe surgir de un trabajo consensuado, orientado a un eficaz desarrollo del currículo, y no en base a la distribución de horarios del profesorado, privilegios, luchas de influencias u otros aspectos puramente administrativos relacionados con la gestión de los centros.

 Es importante destacar que la educación del jazz y la música moderna en Canarias se ha desarrollado significativamente en las dos últimas décadas, en gran medida, gracias al trabajo docente realizado previamente desde las primeras iniciativas en este campo de la enseñanza. Además, en los últimos ocho años, desde la incorporación del bajo eléctrico y la guitarra eléctrica a las enseñanzas profesionales de música en los conservatorios canarios, se ha dado un empuje institucional a las músicas actuales en el marco de la educación reglada; este reconocimiento favorece la modernización de las enseñanzas de música en los conservatorios y contribuye, asimismo, al desarrollo cultural de nuestra Comunidad.